EL SALTO DEL CHAPULÍN

0
107

       La cola del demonio de Tasmania, hasta anoche, seguía metida en el Congreso del estado. Los diputados no lograron consensar mayoría de votos para el sucesor de Arturo Peimbert en la Defensoría de los Derechos Humanos de los oaxaqueños. Regresaron el proyecto de dictamen a la comisión respectiva. Decidirán en sesión del próximo viernes. Lo cierto es que Alamilla está firme. 

         Diablo como es, Flavio Sosa le jugaba el dedo en la boca a las huestes que siguen a Yessica Sánchez. Ayer se plantaron frente al palacio legislativo con la idea de que podrían aún boicotear el ascenso de Jorge Rodríguez Alamilla. Ilusos porque si alguien sabe cómo “masca la iguana” es Flavio. Él fue el que negoció con Peimbert para imponer a Alamilla. A los dos les conviene porque ni siquiera intentará revisar la manera en que Peimbert y el demonio de Tasmania, se repartieron el presupuesto y las posiciones de la DDHO. Con Alamilla, están a salvo de cualquier auditoría. 

Comentarios

Comentarios

Compartir
Artículo anteriorFRIVOLIDADES
Artículo siguienteLogra Fiscalía General de Oaxaca sentencia condenatoria contra cinco secuestradores
FELIPE SÁNCHEZ JIMÉNEZ
Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.

Dejar respuesta