COMENTARIO A TIEMPO «EL FUEGO DE LAS ENTRAÑAS DE RAFAEL CARDONA»

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Por Teodoro Rentería Arróyave

Para lunes 20 de junio de 2022

En recuerdo de mi entrañable amigo, Don Rafael Cardona Linch, mañana cumple 3 años que nos observa desde el éter eterno.

Siempre he sostenido que los libros, los periódicos, las revistas y todo impreso de contenido y ahora virtuales, al contrario de lo que piensan y sostienen, inclusive nuestros maestros en el aula o en el quehacer diario de la más hermosa por apasionante y enajenante por peligrosa de las profesiones, son intemporales.

Por eso existen y existirán las bibliotecas y las hemerotecas a pesar o mejor dicho y más aún cuando se digitalizan dichos documentos. Serán siempre bases de consulta, son la historia misma de los pueblos y de la humanidad.

Insisto en lo anterior porque a 11 días de la presentación del libro “Fuego de Mis Entrañas” del amigo y reconocido colega, Rafael Cardona Sandoval, acto al que tuvo la amabilidad de invitarme, le dedico esta entrega, plenamente convencido de la valía de una pieza más de su obra bibliográfica.

El fuego de las entrañas de Rafael Cardona es sin discusión una sucedánea alternancia de varias facetas; lo describo como duro, crítico, descarnado, severo, despiadado, al mismo tiempo tierno, amable, afable, nostálgico e inclusive romántico; en algo no le podemos escatimar ni un ápice, reconocerle lo bien escrito, hace galanura de la buena prosa, seguramente algo tienen que ver sus genes paternos heredados, y obvio, y enaltecidos en el estudio doble del esfuerzo fecundo del autodidacta.

Aunque Rafael a veces en su obra lo disimule, es su autobiografía profesional; la gran labor de escoger aquellas partes de su vida en los medios que ha vivido intensamente con hechos y personajes de la historia nacional e internacional que le ha tocado cubrir como reportero, no deja a equívocos.

Los dramas de su familia, sus accidentes personales que le dejaron huellas permanentes y que él supo con entereza vencer. El formar una familia y reconocer a sus ancestros, entre ellos a su padre, que fuera mi entrañable amigo, Don, así, Don Rafael Cardona Linch, lo enaltecen

Sus relaciones con los grandes personajes de todas facetas del quehacer humano: de la política; de las artes; incluyendo la literatura, la poesía, que le llega por dinastía del poeta costarricense Armando Cardona y hasta la tauromaquia, nunca pudo vestir el traje de luces, pero como se concatenó con toreros, ganaderos de reses bravas y también con boxeadores y futbolistas   

Sus reconocimientos a todos y cada uno de los que le tendieron la mano en el tráfago de su carrera periodística, sin rencores a los que le pusieron trabas y vetos en su ya largo trajinar.

En el renglón de sus puntos de vista sobre los regímenes, sistemas o personajes políticos nacionales e internacionales, siempre he sostenido que las apreciaciones de nuestros pares siempre debemos de respetarlas, sin entrar en las estériles polémicas.

Finalmente quiero dejar constancia de la amable dedicatoria en su libro de Rafael Cardona: “A Teodoro, con un abrazo del tamaño de la Muralla China que caminamos juntos”.

En la página 244 de su libro está la cita: “Con el Club Primera Plana me fui a China a escribir una serie de reportajes, y comencé a trabajar como asesor editorial en la revista “Vértigo”. El inolvidable Julio Derbez del Pino, publicó mi trabajo asiático”. Otro gran camarada que nos fue prematuramente.

Si, el tema o los temas de la obra nos interesan o nos deberían interesar, por supuesto que lo fundamental es leer el libro de Rafael Cardona Sandoval: “FUEGO DE MIS ENTRAÑAS”.