Cómo estudiar a nuestros pueblos

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Cipriano Miraflores

No se trata, desde luego, tener una mera opinión de la situación de los pueblos del Quinto Sol y Afromexicano, sino una opinión fundada, razonada, , en la medida de lo posible, entrelazados en un sistema que requiera de una unidad metodológica.

Es hacer ciencia por tanto, no es una posición ideológica ante la problemática de los pueblos, como regularmente hasta ahora ha sido, sino buscar el núcleo duro de los argumentos para sostener posiciones ante la situación en que se encuentran estos pueblos.

Esto no se logra con la suma de opiniones ante la problemática, nuestra razón la vamos exponiendo paso a paso para poder convencer de nuestros argumentos. Tampoco es válido desconocer los principios asociativos y acumulativos  de las ciencias, siempre se parte desde un camino andado.

Vale también hacer la observación que en cuanto a la moral, que tiene que ver con el deber, las costumbres, la política, la felicidad,  con los valores y principios, aunque la argumentación puede partir de ciertos principios seguros, validados por la historia y por la experiencia,  muchas de las cuestiones de la sociedad se nos plantean con urgencia y porque es el momento oportuno para hacerlo, como es nuestro caso, el contexto de la Cuarta Transformación planteada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador,  el rigor científico es superado por la oportunidad.

Esto no quiere decir que se parte de datos falsos sino de argumentos no lo suficientemente sistematizados.  Desde luego, existen limitaciones en las ciencias sociales mismas, pues no se puede conseguir las certezas pues es imposible todo el encadenamiento de causas y efectos reales, captar el sentido de la historia del momento, es decir, toda la complejidad de una situación concreta, de modo que en la exposición solo es posible guiarse por lo probable o por la certeza moral del momento.

En toda indagación habría que empezar por la búsqueda de las primeras causas, es decir, de los principios; estos principios deben de partir, primero, que sean claros y evidentes que no se pueda dudar de su verdad en su aplicación;  asimismo, que de estos principios dependa el conocimiento de las otras cosas, de aquí se crea una cadena vinculante con otros sucesos, aquí las deducciones son fundamentales.

No podemos evitar, por cierto, que la realidad de la cosa se nos manifiesta en el sentir, es decir, en sensaciones, apetitos, afectos, pasiones. En este caso la mente fría desconectada del corazón es el mejor camino para ser objetivo. Se tiene que tener una capacidad tanto analítica como sintética para poder abordar el problema en su conjunto.

Sirve mucho aplicar el método de la totalidad concreta, que consiste en partir de lo concreto, elevarse a lo abstracto, en esta abstracción analizar su desarrollo, sus leyes, sus contradicciones, finalmente, volver a lo concreto pero pensado, comprendido. En esta situación se está capacitado para la exposición de lo concreto pensado.

Recuérdese que siempre habrá una diferencia entre la investigación y la exposición de la cosa. Debemos de saber que los fenómenos sociales poseen sus propias leyes de existir y de desarrollo, pero no son cerrados y autosuficientes sino que suelen depender de las leyes de la vida de la naturaleza, tal como lo expresaron los antiguos mesoamericanos.