Por Cipriano Miraflores
En una democracia liberal,es normal que el partido y su candidato que arriben al poder político, planeen gobernar bien y siempre en beneficio de la población para que en la próxima competencia vuelvan a ganar las elecciones.
Este gobernar bien y en beneficio de la población implica un gobierno constitucional, legal, legítimo, correcto, eficiente, responsable, transparente.
Los gobiernos comunistas subsumen lo anterior al proyecto ideológico de emancipación humana.
Los gobiernos populistas autoritarios, como el de México, lo subsumen al proyecto personal del líder y de su séquito. El peor escenario, el tercero. Ya nos jodimos.
Solo 17 mexicanos nos pueden salvar de esto. En vía de mientras sean rabiosamente felices. Bahni






