El mito del fraude electoral del 2006

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Por Cipriano Miraflores

Una competencia electoral es todo, menos un ejercicio cívico, es una guerra de estrategias, tácticas, de la utilización eficaz de recursos humanos, financieros, logísticos, comunicacionales y tecnológicos, así como de una operación política eficaz, sabiendo entender tu campo político, tus relaciones políticas, identificando a tus enemigos y de sus recursos.

AMLO nunca entendió esto, veamos:

1. No operó de forma eficaz los efectos políticos y electorales de la corrupción de su equipo de gobierno, como los de Bejarano, Ponce e Imaz. Le bajó puntos en la intención del voto.

2. Por soberbia, no pudo incorporar a Cuauhtémoc Cárdenas ni al cardenismo a su campaña electoral. Con Cárdenas hubiera aplastado.

3. Por falta de capacidad organizativa, no pudo tener representantes de casilla en un 40% de las mismas, grave error.

4. Por privilegiar la campaña a tierra descuidó la importancia de los medios de comunicación, además se peleó con ellos. Grave error.

5. Ofendió y minimizó a la clase media, que lo hizo morder polvo,

6. No le tuvo confianza al partido, creando una organización paralela, que no fue efectiva.

7. Soberbio, no participó en el primer debate, perdió imagen y votos.

8. Su cállate chachalaca, tuvo efectos negativos en el electorado medio.

9. Le faltó ser autocrítico sobre el desarrollo de la campaña.

10. Su anuncio de pago de los impuestos, obligó a los ricos a hacer campaña en su contra.

11. Nunca encontró cómo contrarrestar la campaña negra en su contra; ser un Peligro para México, fue muy eficaz.

12. Lo peor, minimizó a Calderón. Nunca hay enemigos pequeñosAsí las cosas, dónde hubo fraude? Pues si hubo, en la incompetencia de AMLO.

En el 2018, la verdad, lo dejaron llegar. Así las cosas, en vía de mientras sean rabiosamente felices.

Padiush yuglule bishxe.

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