Por Cipriano Miraflores
Nuestros padres, siempre preevedores, por nuestro futuro, nos mandaban a aprender un oficio, una habilidad, una destreza. Incluso, las escuelas se llamaban de artes y oficios.
A uno lo preparaban para competir en la vida, a mi , mi padre me enseñó el oficio de la peluquería por lo que pude llegar a la Universidad.
En mi comunidad también se aprendía a resolver los asuntos públicos, la política también era un oficio, capacidad para mantener al municipio a la orden del Estado.
Este oficio de la política escalaba hasta llegar a lo más alto. Era gente de gran experiencia, estudiaban como nadie, se informaban, eran zorros y leones como lo recomendaba Maquiavelo.
Perdón por la expresión, no eran ningunos pendejos. Desde los diputados, senadores,gobernadores, altos funcionarios, secretarios de Estado, jefes del partido, presidentes de la República, tenían oficio político.
En los 7 años de gobierno de Morena, ese oficio político, desgraciadamente se ha perdido.
Da pena ver a una supuesta presidenta, que siempre le gane el hígado, no controla sus emociones, regla número uno del oficio político, da también pena ver a los políticos morenistas privilegiar sus intereses particulares, de grupo, de partido, de movimiento, en lugar de la nación, regla número dos del oficio político.
Causa preocupación que estos políticos morenistas no tengan visión de Estado, es decir, el futuro de México a por lo menos 50 años, regla número tres de oficio político.
O que los morenistas nunca son responsables de sus acciones, siempre es Calderón o el pasado, la responsabilidad es la regla número cuatro del oficio político.
No son políticos pues, son una banda de ladrones, porque no tienen sentido de justicia, tal como lo dijo San Agustín.
Hay que volver al oficio de la política por el bien de México, porque no es posible ver a ministros de la Corte que no sepan leer ni razonar. A una secretaria de gobernación que diga: yo por qué.
A gobernadores como jefes de delincuencia organizada.
A un partido que es financiado con dinero ilícito.
Un gobierno que no sabe torear a un gobernante loco americano.
A un gobierno que hace todo lo posible por mantener pobres e ignorantes a millones de mexicanos porque son masa electoral.
Pues si, falta oficio político. Lo que hay es politiquería.
En vía de mientras sea usted rabiosamente feliz.
Nha xasgllo bishlle








