EL PELIGRO DE LA IMPROVISACIÓN

0
647

Llama la atención le forma tan vertiginosa en la que en menos de seis años, Eviel Pérez Magaña hace una carrera política, como también llama la atención que en menos de seis meses, mediante todo un aparato de apoyo gubernamental y de la noche a la mañana se le haya convertido en candidateable a la gubernatura del estado.
Presidente municipal de Tuxtepec, director del IVO, Secretario de Obras Publicas … diputado federal y coordinador de la diputación oaxaqueña.
¿Estudios? Tal vez bachillerato, si no es que secundaria concluida.
Llama la atención, porque hace unos días la columnista Rosy Ramales comenta a la letra una crónica de alguna publicación de Tuxtepec, en la que describe de cuerpo completo la sensibilidad y las capacidades políticas de Pérez Magaña, es decir, le faltan las tablas, la sensibilidad y el colmillo político para saber salir del paso ante algún imprevisto. Esto quiere decir que es de entenderse que todos los pasos que ha venido dando a lo largo de seis años, ha sido mediante el manejo o asesoría de alguien o de algunos. Lo que quiere decir que se trata de un hombre muy manejable, dúctil
Lo anterior, lejos de crear un ambiente de confianza y certidumbre entre los políticos y los propios priístas, pero sobre todo entre los diferentes sectores sociales y productivos del estado, provoca ciertos resquemores, porque no se puede confiar en un hombre a la vista tan manejable.
Para ser gobernador de Oaxaca, sobre todo en pleno siglo XXI, no basta tener solo intuición o buenas intenciones, se requiere además de experiencia, mucha experiencia, ciertas capacidades administrativas, nivel cultural y académico, pero sobre todo firmeza de carácter y de convicciones, principios éticos, valores…pero sobre todo ser hombre o mujer de carácter fuerte y no manejable por nada ni por nadie.
Pérez Magaña no es un mal hombre, o un mal político, pero todavía le falta el sustento necesario como para gobernar a un pueblo tan difícil como es el pueblo oaxaqueño, una entidad con tantos y tan ancestrales problemas.
De ahí que ser el sexto en discordia puede tener varias lecturas: Una de ellas es que lo están mandando como simple distractor para desviar la atención de quien no quiere sea ventaneado, o simplemente se le está utilizando para probar lealtades y deslealtades, porque a estas alturas muchos de los que se estaban yendo a la cargada hacia otro lado, hoy andan como desquiciados buscando a Eviel, tratando de llamar su atención.
La otra lectura es que, siendo un hombre inexperto y manejable podría servir a la perfección para el nacimiento de un verdadero neocacicazgo político, y para el asentamiento de un grupo, el que, dicho sea de paso es del todo variopinto, es decir, se trata de una rara mescolanza entre muratismo y ulisismo….luego entonces ¿continuidad de quién o manejable de quién sería?
Lo que si, Oaxaca ya no está para improvisaciones.

Compartir
Artículo anteriorEL SALTO DEL CHAPULÍN
Artículo siguienteLA DISCORDIA

Dejar respuesta