EL SALTO DEL CHAPULÍN

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Ayer resonaron, otra vez, los tambores de guerra en las tripas del partido Morena en Oaxaca. En el equipo de Susana Harp surgieron las inconformidades cuando se enteraron de la inmutable fidelidad que Elizabeth Bautista Velasco presidenta del Tribunal Estatal Electoral le tiene a Salomón Jara. No hay que olvidar a quien le debe su designación desde el Senado de la República.

Elizabeth cabildeó intensamente para que sus dos homólogos votaran en contra de la impugnación de Susana Harp y confirmaran la resolución de la Comisión de Honor y Justicia del partido Morena que lo reconoce como “precandidato único” a la gubernatura de Oaxaca. También desecharon la inconformidad que presentaron un grupo de feministas contra la designación que favorece a Salomón.

Inconformidad y festejos en uno y otro grupo, aunque aún no está dicha la última palabra. Lo que sucedió es que el Tribunal que preside Elizabeth Bautista volvió a rebotar la pelota al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en cuya cancha queda ahora la decisión final. Hagan sus apuestas.

Con motivo de esta descarnada lucha por el poder, viene a mi mente una expresión de un sibilino de la política chapulinera. Dice: no se confundan. No es Susana contra Salomón, es Alfredo. El banquero, el beisbolero. El amigo de AMLO es Alfredo, Salomón es su empleado. Salomón no puede contra Alfredo.

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.