EL SALTO DEL CHAPULÍN

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Continuando con los relatos del libro “La Familia Real” que describe los infortunios de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, hoy entramos a los relatos del derrocamiento de algunos Rectores que, paradójicamente, fueron los que trataron de restablecer las normas que se perdieron en esta casa de estudios.

Menciona, en primer lugar, a los que fraguan la salida del galeno Cesar Mayoral Figueroa.

“Las circunstancias son aprovechadas por Abraham Martínez Alavés uno de los principales incitadores de su caída. Logra el golpe y se queda cuatro años como Rector. En su rectorado ingresa a la universidad su alumno Miguel Ángel Concha quien era su secretario en la Comisión Agraria Mixta y a la vez ahijado del gobernador Pedro Vázquez Colmenares. Con estas ligas también resulta Rector.

“En ese entonces los Rectores los imponía descaradamente el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUO) cuyo control tenía Nahúm Carreño Vázquez. Este es impuesto por Marco Antonio Niño de Rivera, una época en que el porrismo se fortaleció en extremo al servicio de los grupos de poder emergentes.

“Así se viene una lista de Rectores sin ninguna experiencia académica y aportación para la UABJO como Homero Pérez Cruz, Hermenegildo Vázquez Ayala, Leticia Mendoza Toro, Francisco Martínez Neri , Rafael Torres Valdés y Eduardo Martínez Helmes. Lo trágico es que, además de la falta de escrúpulos de los Rectores (todos terminan inmensamente ricos), se suelta una ola de violencia y asesinatos al interior de la Universidad.

“Crimen sonado fue el de Nahúm Carreño Vázquez, líder moral del sindicato de trabajadores académicos (STAUO). Era asesor del Rector Homero Pérez Cruz, pero el poder que acumulaba estorbó tanto al gobierno que fue asesinado”. (continuamos)