EL SALTO DEL CHAPULÍN

0
297

Los que padecen de los abusos y yerros en los Ayuntamientos de Oaxaca capital, Salina Cruz, Tlacolula, entre otros, no saben a quién culpar, si a la inexperiencia de los presidentes municipales o a su ingenuidad.

       Por ejemplo, no son pocos los ciudadanos que comentan del edil Oswaldo García Jarquín es un buen hombre, es una persona bien intencionada, que le echa muchas ganas, que cuando está sobrio se mete en los temas. Sin embargo, todos terminan poniendo interrogantes, admiraciones y rematan: “pero pues no se le da”.

        A manera de chacota dicen de Oswaldo y de los otros alcaldes, que tienen voluntad, pero son neófitos, no tienen experiencia en la función pública. Lo peor es que están rodeados de colaboradores ávidos de poder y de dinero fácil como los hermanos Monterrey, por ejemplo. A estos se les atribuye la gran venta de espacios para los ambulantes, pero Oswaldo los mantiene porque “es nuevo en el servicio público”, no tiene experiencia como funcionario y sus ganas no son suficientes para que sucedan las cosas que tienen que suceder en su Administración. Esto es muy delicado porque hay que recordar que quien tiene poder nunca renuncia

voluntariamente a él, lo echan las circunstancias.

Comentarios

Comentarios

Dejar respuesta