EL SEÑOR DE LAS LIGAS

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Cuando el famoso “Señor de las ligas” René Bejarano trata de decir que “no pertenezco a la mafia rumana”, repasando al clásico vale decir que su figura ya no contagia apoyo a los candidatos del Morena, al contrario, su contagio es la duda. Uno que lo miraba como “milagro electoral” es Daniel Gutiérrez diputado federal que buscaba reelegirse a su sombra. Hoy siente que su nombre le perjudica en el distrito de Miahuatlán.

Vale recordar que la fama de Bejarano se potenció en Oaxaca en septiembre del 2011 por el escándalo que armó cuando vino a patear las puertas del privado del gobernador Gabino Cue. El saqueador que se quedó con el “cambio”, se negaba a recibirlo. Vino a cobrar las facturas por el apoyo que Gabino recibió de AMLO. Otros que desfilaron por el privado de Gabino para cobrar la ayuda que le dieron en su campaña, fueron Marcelo Ebrard, Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, entre otros.

Como representante del Movimiento por la Esperanza, Bejarano manejó con el entonces coordinador de la bancada del PRD Francisco Martínez Neri la inmensidad del dinero de “los moches” que recibían en el congreso federal. Daniel Gutiérrez se asoció con esa dupla en nombre de dos organizaciones que maneja: CDEPO y COSSSUR. Hicieron cientos de obras de pacota a precios quintuplicados. La mayoría no funcionaron y eso le reclaman hoy muchos pueblos de la zona de Miahuatlán donde quiere reelegirse diputado federal. Vaya, desfachatez.

CHAMUSCADO

“Cuando supe de las transas a mi nombre me desligué”. Así dice René Bejarano en referencia a la investigación federal que detectó que operadores de Morena, PVEM, PRI, PRD y PT se acercaron a los clonadores de tarjetas, liderados por Florián Tudor en QR, en pos de dinero para campañas políticas.

De la quemada no escapó al aceptar que conoce a Israel López Salazar y Luis Miguel Zetina Barriga, dos operadores de la mafia rumana investigados por la Policía mexicana. Detectaron que estos dos acudieron de manera oficial a eventos del Movimiento Nacional por la Esperanza. En octubre de 2018, por ejemplo, fueron presentados en un acto como “presidente nacional y secretario ejecutivo nacional” de esa estructura bejaranista. Ese detalle, el de pedir dinero, fue captado por el reporte de inteligencia presentado el 29 de octubre pasado en el gabinete de seguridad, en el que se establece que López Salazar y Zetina Barriga “actuaron en nombre de Morena y del presidente (Andrés Manuel López Obrador); son señalados por estafar a ciudadanos y empresarios de Cancún”. También los vincularon en el organigrama elaborado por áreas de seguridad de manera directa con Bejarano. De acuerdo con funcionarios de inteligencia, el presunto grupo criminal dio apoyo económico a políticos de distintos partidos para sus campañas electorales, logrando así tener autoridades cooptadas una vez que ganaran la elección. Es tal el escándalo que legisladoras federales de PAN y PRD solicitaron a la Fiscalía y a los órganos de inteligencia del gobierno federal esclarecer los presuntos nexos de personajes políticos (entre ellos René Bejarano) con la mafia rumana.

SUS SOCIOS EN OAXACA

Con tales pesquisas, más que apoyo de Bejarano para su reelección, lo que tendrá Daniel Gutiérrez son sospechas.

En Miahuatlán, aunque parezca una zona desinformada, la ciudadanía reacciona. En las redes sociales recuerdan que en septiembre pasado el diputado de Morena Daniel Gutiérrez fue destapado por René Bejarano como candidato al Gobierno del Estado y que desde entonces opera como su mejor alumno en las transas.

Dicen que el modus operandi de la mafia rumana es similar al usado por Carlos Ahumada quien entregó portafolios llenos de dinero a cambio de ser uno de los empresarios consentidos del entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal Manuel López Obrador y como “el que anda con lobos a aullar se enseña” el diputado Daniel Gutiérrez hace lo mismo en Oaxaca.

Muchos pueblos lo aborrecen. Santiago Textitlán lo señala por actos de corrupción en la gestión de obras públicas, defraudación fiscal y proselitismo electoral con recursos públicos. En carta a AMLO, a la UIF, al Congreso de la Unión, INE y SCT, lo acusan de presionar a los Ayuntamientos para que sus constructoras (de Daniel) ejecuten todas las obras. En 2019 -dicen- fue acusado ante el MP por fraude en perjuicio de Santiago Textitlán. Recibió anticipo de 440 mil pesos por una obra municipal que no se realizó. El alcalde Félix Vásquez Hernández y el representante de bienes comunales Alfonso Cruz Hernández, lo denunciaron. pero dadas sus influencias el caso sigue archivado.