A LA PEPENA

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Oswaldo García Jarquín, el presidente municipal que padece nuestra sufrida Oaxaca de Juárez, además de alzarse como el campeón de la ineficiencia, está metido en un morrocotudo embrollo. Abogados de los hijos del desaparecido empresario José María Dorantes García, sospechan que este edil, a través de su consejera jurídica de la Unidad Municipal de Regularización Territorial, Thelma Valdivieso Suástegui, recurren a tramas legaloides para adjudicarse propiedades en litigio, abandonadas e intestadas.

       De acuerdo a datos aportados por el joven José David Dorantes González, a muchas autoridades sorprende la velocidad con que tramitaron escrituras apócrifas de algunas de las propiedades del extinto señor Dorantes, a nombre de Erika Hernández Carranza y su hijo José María. Esto llevó a otros de los hijos del difunto a investigar y se encontraron con complicidades, tráfico de influencia y firmas falsas, entre otras anomalías.

       Dicen que les sorprende la intromisión de la funcionaria municipal litigando asuntos que competen solamente a los sucesores del señor José Dorantes. Afirman que la injerencia de la abogada Thelma se debe a sus ligas con el notario Rodolfo Morales Pazos y a recomendaciones de Rosa García tía del edil Oswaldo que es el que tiene interés para adquirir propiedades del desaparecido José Dorantes.

DISCRETA PRESENTACIÓN

       Contrario a la gran expectación que causó su designación directamente del presidente AMLO, hasta ayer con absoluto recato, llegó a Oaxaca la senadora con licencia Susana Harp Iturribarría. Vino a presentarse como coordinadora de la campaña de combate del Coronavirus.

       Mientras los nervios corroen al senador Salomón Jara y a su equipo en franca campaña, doña Susana se vio muy circunspecta. Aunque no dio a conocer exactamente la designación de su nuevo encargo, en Morena dicen que su papel será el de subdelegada de salud. Es decir, a la “súper delegada” Nancy Ortiz el Coronavirus ni siquiera le movió el tapabocas.

       Dado que Susana Harp no ha dicho esta boca es mía sobre su nueva comisión política, no pocos especulan que su salida se debe a que, para los intereses de la 4T era consideraba una senadora incómoda.

CARTA DEL LECTOR

       El lector asiduo de EL IMPARCIAL sospecha que al gobernador Alejandro Murat, lo engañan. Dice:

        Señor Felipe Sánchez, si usted viera aquí en la casa cuantos ejemplares tengo, aparte de los que ya regalé, no encontrara uno solo que no sea de El Mejor Diario de Oaxaca.

      Con todo mi respeto para el señor Gobernador, no entiendo porque sostener en una noble dependencia como es la Secretaría de Salud a Donato Casas. No es profesionista de la Salud y, por lo mismo, no tiene sensibilidad. Peca de burlón y arrogante ante las necesidades de los enfermos, como yo. Antes surtían oportunamente mis recetas, pero hoy, con el pretexto de que desapareció el Seguro Popular, siempre me dicen que no hay medicamentos. Es tremenda y grosera la corrupción en los hospitales públicos donde desaparecen los medicamentos de la noche a la mañana, no es que sea por arte de magia sino porque hay una organización criminal coludida con altos funcionarios de la Secretaria. Así se da el famoso robo hormiga.

Imposible, señor Felipe, que el secretario Donato Casas ignore esto. Por eso digo que no es posible que el señor Gobernador lo siga manteniendo en tal cargo.

Quien queda mal con el robo hormiga en los hospitales públicos, es el gobernador al tener un secretario de salud que siempre lo deja en mal al solapar las marranadas que están haciendo porque de que está enterado si lo está, por supuesto que sí.

       Digo esto porque en cada departamento hay un titular que a la vez es jefe de esa organización delictiva. Yo y muchos oaxaqueños que tenemos la gran necesidad de los Servicios de Salud, no tenemos la culpa de lo que hacen estos desgraciados y si usted supiera todo lo que he gastado durante cuatro años a la fecha para comprar mis medicamentos, se compadecería de mí pobreza.

       Sé que el gobernador ha gestionado muchos medicamentos, equipo y accesorios para los hospitales que debería atender bien a los pobres pero, ya me imagino a donde van a parar los cargamentos que llegan a los nosocomios pero luego desaparecen. Valdría la pena que el señor Gobernador ordene que avancen las investigaciones para descubrir a los causantes del robo hormiga y que proceda contra el señor Donato Casas por hacerse cómplice al no denunciar penalmente estos latrocinios. Es necesario que sigan exhibiendo y quemando a los ladrones que también son protegidos de su sindicato. Su servidor, Genaro Hernández.

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