UABJO, INCERTIDUMBRE

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Casi una veintena de ex Rectores y altos funcionarios de Universidades Públicas están presos o perseguidos por la Fiscalía General de la República (FGR). El más reciente es el caso de Alejandro Vera Jiménez, ex Rector de la Universidad Autónoma de Morelos. Es acusado por delincuencia organizada y lavado de dinero. Si en esas instituciones la impunidad empieza a tocar fondo, entre los universitarios de Oaxaca surge la pregunta ¿y la limpia que tanto han anunciado en la Universidad de Oaxaca?

       Mis informantes encuentran que el sesgo que han tomado las negociaciones y los arrebatos en torno a la elección del nuevo Rector transforman el status de Eduardo Martínez Helmes: de ser el exrector bocabajeado por los persistentes señalamientos de corrupción y una serie de evidencias de su comportamiento caciquil, dicen que se torna soberbio, cínico y retador. Ha llegado al grado de decir: “no temo ir a la cárcel”.

       A partir del enclaustramiento de José Manuel Vera, víctima de la pandemia, cabildero oficial entre los grupos de poder al interior de la Universidad, las pláticas tomaron otros rumbos y los hilos de control se perdieron. El tiempo y las prisas se vienen encima porque el mismo Rector Eduardo Bautista quiere salir del embrollo, ya anda en franca búsqueda de otros destinos políticos.

                           REACOMODOS                             

       Los grupos de poder fáctico al interior de la Universidad permanecen agazapados, pero haciendo amarres con sus grupos y porros por si se requiere incendiar la Universidad.

        El que tiene más dinero es el Chapito, aunque me dicen que no tanto porque con su divorcio le sucede eso de que “lo del agua al agua”. De todas maneras, maneja negocios con su socio Arturo Pérez Aquino con quien operaba los outsourcing, de allí su altanería. Dicen que en las pláticas de avenencia exige, soberbio: “solo respeten mis parcelas de poder”. Sus porros lo alientan.  Aunque solo tiene como aliados al Rector y a doña Leticia Mendoza a quien, incluso, propone para repetir en la Rectoría, no puede mostrar flaqueza en estos momentos, hacerlo podría llevarlo a la cárcel pues contra sus despotismos está su propio padre don Abraham Martínez Alavés alineado con las corrientes sindicales. 

       Del otro lado está el bloque que conforman los sindicatos Stauo y Steuabjo. Están en la tesitura de alinearse con quien llegue a la final, siempre y cuando sea una figura de universitario que consense.

       Mientras estos disputan la figura central de poder en la UABJO, el Rector Eduardo Bautista ha lanzado un S.O.S: que se reúna en sesión extraordinaria el Comité de Saneamiento Financiero porque a la crisis política puede sumarse la económica que ya asoma en esa institución y el fin de año ya viene con el tiempo de saldar cuentas.

                      CHIVO EN CRISTALERÍA

       Continuando con el relato del demonio de Tasmania, Flavio Sosa, que anda como chivo en cristalería atizando infiernos en Ayuntamientos y comunidades, hoy les platico el caso del municipio de San Andrés Dinicuti, en la empobrecida región Mixteca. En ese lugar atiza el fuego de la violencia.

          Los activistas del Comuna negocio, digo organización del incendiario Flavio Sosa, han llegado, dice la gente de ese lugar, con acciones “incendiarias y beligerantes”. Incitan al núcleo rural La Reforma para enfrentarse con su agencia municipal Santa María Tutla y hasta con la cabecera municipal.

        El pasado día trece estaban llegando al acuerdo de que Reforma respetaría usos y costumbres de su agencia municipal Tutla, pero llegaron los activistas de Comuna y rompieron la asamblea por lo que está latente la violencia. Comuna, cuyo propietario “no da paso sin huarache”, sabe que Reforma tiene ricos filones pétreos para explotar. A eso se debe su objetivo: o dejan que Reforma aproveche esos recursos que están dentro de los bienes comunales de Tutla o los toman por la fuerza.

                              JALPAN                                                    

Otro municipio donde la cola del demonio se ha incrustado, es San Raymundo Jalpan cuyo Cabildo y presupuesto maneja Flavio Sosa y su membrete Comuna. 

       Cuando el presidente municipal Olegario Luis Benítez permite que otros decidan en su municipio, provoca ingobernabilidad y violencia. Eso se puso de manifiesto la semana pasada.

        Yair Luis Benitez alias la Piccolina, sobrino del presidente municipal Olegario junto con Daniel Mendoza, asaltaron y asesinaron a puñaladas a Alfredo Martínez.
       El crimen causó enojo entre la población porque ocurrió frente a los policías municipales que, abiertamente, protegieron a los homicidas por ser sobrinos del presidente municipal.
         Lo peor del caso es que ni siquiera auxiliaron al herido que murió cuando era atendido en una clínica particular.

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