Por Cipriano Miraflores
En la era moderna, en los Estados en que funciona la legitimación democrática, en donde hay elecciones para nombrar a los gobernantes, regularmente malas o buenas actuaciones de los mismos, se paga o se premia en las urnas. Esto lo dice la razón y la lógica.
Cuando suceden fenómenos como las de 2 junio donde un gobierno , como el de AMLO, donde los datos, acciones, metas y objetivos no le ayudan, son negativos, 36 millones de ciudadanos lo apoyan en las urnas, el 60% , algo está mal, no es racional, no encontramos explicación, más que la operación de un fraude electora o hay otra explicación. Va lo racional.
Las elecciones del 2018 las ganó AMLO y Morena, porque era un Movimiento que venía creciendo, que la administración de Peña Nieto fue un desastre, que atentó contra valores de los mexicanos como el Nacionalismo, que pactó con López Obrador,por ello, nos parece lógico y razonable su derrota. Tal como nos parecía lógica la derrota de AMLO el 2 de junio.
Una posible explicación lo encuentro en la operación que la elección de Estado ha funcionado tal como lo expresó y demandó Xóchitl Gálvez. Una elección de Estado funciona como Razón de Estado, teoría política que nace con Maquiavelo y Botero en el Siglo XVI de nuestra Era.
La Razón de Estado actúa más allá de la ley, su fuerza rompe barreras políticas, morales, religiosas, económicas, ideológicas, sociales, financieras, administrativas, lógicas, para lograr su objetivo. Muchos piensan que El Príncipe de Maquiavelo se basa en la Razón de Estado.
Este tema lo abordo en mi reciente libro: La Operación Política: El nuevo Príncipe, que se los recomiendo a todos . Si esto fue así, mi reconocimiento al Presidente Obrador, pero si fue un vulgar fraude , la condena de la historia. En vía de mientras sean rabiosamente felices.
Pásenla bien este domingo.
Netandii Nashinandaa







