LA GRAN JUGADA

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Por Felipe Sánchez      

-Escaparate Político

El cerebro que proyectó la elección que ganó el PRI con Alejandro Murat Hinojosa el sexenio pasado gracias a la dispersión del voto, parece que prepara otra jugada similar. Su estrategia es mover los rescoldos del partido tricolor y hacer que emerjan sus mejores piezas para buscar la candidatura gubernamental. A esto podemos atribuir la renuncia de tres de los políticos menos contaminados de la actual administración. Pronto conoceremos nombres de algunas mujeres y quizá el de otros varones porque en política los cadáveres que vas dejando pueden revivir cada tres o seis años.

Germán Espinoza Santibáñez secretario de Administración; Heliodoro “el yoyo” Díaz, responsable de la SSO y Francisco Ángel Villarreal quien estaba al frente del IEEPO, dejaron sus puestos para buscar ser candidatos al gobierno. Fueron escogidos con lupa lo que indica que el PRI no se da por muerto como dicen los de enfrente. Quiere seguir cabalgando.

Se alista para la fractura anunciada en el “arrasador” Morena con la idea de cachar los votos de los inconformes a través del que resulte su abanderado.

Si comparamos a estos tres con Alejandro Avilés quien en determinado momento sonó para la contienda, podemos decir que los escogidos del PRI contrastan a distancia. No tienen el fierro de la corrupción o, al menos, no tan visible como aquel. Tampoco ligas con el temerario “Gato” procesado por delincuencia organizada.

A TEMBLAR CARA SUCIA

En este mismo tenor, los efectos de la captura de “El Gato” siguen salpicando a políticos mañosos. Solo hay que recordar aquellas notas que circularon en las redes sociales y que mencionaban el nombre del diputado Benjamín Robles Montoya “Carasucia”. Citan que aparece anotado en el “libro negro” supuestamente hallado por la policía en el rancho de “El gato” en la Cuenca del Papaloapam. Dicen que allí aparecían nombres de los que se beneficiaban con regalos y pago de protección de la delincuencia organizada. Un reportero del estado de Veracruz ha dado seguimiento puntual al asunto.

Muchas historias negras hemos conocido gracias a las “benditas” redes sociales. A partir de aquellas anotaciones en los documentos decomisados por la autoridad que da seguimiento a las pesquisas relacionadas con el famoso diputado Gustavo Díaz Sánchez “El gato”, corroboramos el anuncio del Fiscal Peimbert: además de su actividad política encabezaba en esa zona una red delincuencial,

Lo raro es que mientras en el ámbito policiaco cada averiguación ha tenido repercusiones como el hecho del traslado del Gato a un penal de alta seguridad y la revelación del fiscal general de Oaxaca, Arturo Peimbert en torno a sus antecedentes, en la esfera política sucede lo contrario.

En el PRI, por ejemplo, la cercanía de los diputados priistas Fredy Gil Gopar y Alejandro Avilés con “El gato”, no hizo mella en su presencia política. El afamado porro hasta fue premiado con la presidencia de la Comisión de Hacienda y el segundo sigue incólume en su función de coordinador de la casi invisible bancada tricolor reducida a siete diputados luego de la renuncia de Samuel Gurrión y del encarcelamiento de El gato. Estos son hechos que, sin duda, acaban con el poco prestigio que aún pudiera tener el tricolor.

Pero en el partido donde, sin duda, sufrirán mayor soflama por el papel cínico de su diputado Robles Montoya “Carasucia”, es el conocido como PT.

Resulta que, lejos de que su partido lo llame a cuentas para aclarar las notas que lo relacionan con “El gato” (dicen que recibió una camioneta y pagos mensuales), don Benjamín sigue en la larga lista de precandidatos del Morena coaligado por el PT. Incluso ha pagado encuestas que lo ubican en lugar preferencial. Los que podemos advertir es que, aunque apareciera en la lista final para los sondeos oficiales del Morena, imposible que resulte el elegido. Entonces ¿Qué le queda?

Repetir su triste papel de esquirol. Igual que hace seis años se anotará como competidor, no para ganar sino para dividir. Es su oficio.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

El que se retiró con decoro de la contienda interna por la gubernatura fue el economista Luis Antonio Ramírez Pineda. Al retornar de su gira por Oaxaca el presidente AMLO lo llamó para intercambiar opiniones.

Ayer se reunió con el Secretario de Gobernación para confirmarle su designación como director general de Nafinsa y Bancomex, las dos entidades financieras más importantes del país. Ayer mismo renunció como director general del ISSSTE.

En su nueva encomienda política, Luis Antonio tiene mayor capacidad de ejercicio político. Desde esos bancos, los más grandes del gobierno, tendrá capacidad de otorgar créditos a los estados, municipios y empresas cuestión fundamental para reactivar la economía del país.

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.