LAS COMANDANCIAS

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NO SON POCOS los comandantes regionales de la Policía Ministerial, que han dejado correr la voz sobre la venta de plazas al mejor postor.

LAS COMANDANCIAS más redituables como las de la Costa, el Istmo y Papaloapam, se cotizan, según ha trascendido, entre 50 y 60 mil pesos, y una de esas se adjudicó hace menos de dos meses, precisamente el comandante Constantino Lurìa quien festejaba con una comida baconiana el día de la doble tragedia en Tequisixtlàn.

SUS COMPAÑEROS dicen que, cuando ordenaron su cese, la primera expresión del comandante fue: ¿y mi lana? ¿Se refería acaso a lo que pagó por esa plaza?

LA COTIZACIÓN más alta se da en las comandancias que he mencionado porque los policías saben que la extorsión contra los polleros, los indocumentados y la “ordeña” de los gasoductos y la venta de gasolina robada, significan una mina de oro por lo que cualquier comandante puede pagar lo que le pidan sus jefes.

AUNQUE el alto mando decidió el cese inmediato del comandante LURIA al confirmarse que andaba ebrio el día de la doble tragedia, muchos de sus compañeros saben que tienen un arma poderosa para defenderse y que es precisamente la venta de plazas. Están convencidos de que sus jefes no tienen la autoridad moral para exigir orden y honestidad a sus subalternos.

ASÍ QUE ya planean poner en operación nuevamente la estrategia que ha funcionado perfectamente a los viejos y mañosos comandantes para protegerse de sus corruptelas, y que es la insubordinación.

QUE NADIE SE sorprenda con un nuevo paro loco. Se trata de impedir que procedan contra los agentes ministeriales aunque les resulte alguna responsabilidad por los sucesos de Tequisixtlàn.
LOS QUE están incitando al próximo paro, comentan que para no enfocar las baterías de protesta directamente contra sus jefes inmediatos involucrados en trafico de comandancias, disfrazarán las consignas y pedirán ahora la cabeza de la procuradora de justicia PATRICIA VILLANUEVA ABRAJAM quien no ha podido tomar el control total de la dependencia.

CUNDE EL EJEMPLO

LAS HUELGAS locas en la policía ministerial, aunque significan alto riesgo por tratarse de una corporación paramilitar con armas de fuego en poder de cada uno de sus elementos, siguen siendo una acción de presión muy recurrente. La insubordinación policiaca es un asunto muy delicado pero, hasta el momento, ninguna autoridad ha tratado de poner remedio.

Y COMO DICEN que los malos ejemplos cunden, hoy en la policía de tránsito del estado, a cargo del tuxtepecano SERGIO LOYO ORTEGA, está prevista una acción similar.

LOS UNIFORMADOS están inconformes por el trato despótico que reciben del nuevo director y de sus cercanos colaboradores que, según dicen los mismos agentes de tránsito, llegaron con tal avidez de dinero fácil, que se han excedido en los montos de cuotas por cada comandante, y algunos colaboradores del director han llegado al extremo de querer vender hasta los cruceros más redituables.

DE ACUERDO a la información que nos transmitieron anoche, los delegados de los municipios con menos ingresos (mordidas) se quejan de que no pueden pagar las altas cuotas que les impone el nuevo director y por eso hoy se concentran en las oficinas centrales para exigir honestidad o, al menos, que sus nuevos jefes se sujeten a las reglas no escritas.

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.

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