LUCIMIENTO

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LOS SECRETARIOS miembros del gabinete ulisista, seguramente deben estar más que agradecidos con el pastor del Congreso HERMINIO CUEVAS quien con su cabildeo intenso ha permitido que las comparecencias sirvan más para lucimiento político que para ser cuestionados por sus yerros en el desempeño de sus funciones. Claro existen los indefendibles.

YA DIJE, por ejemplo, que ante la total incompetencia del DESprocurador EVENCIO NICOLAS al no aplicar la ley ni en el caso de los crímenes y los robos que crecen como espuma precisamente por la falta de justicia, en la misma Legislatura surgió la pregunta “Y a don Evencio ¿quién le robó el cerebro?

EN LA RECIENTE comparecencia del Secretario de Seguridad Pública, JAVIER RUEDA VELÁZQUEZ, con toda audacia escurrió el bulto cuando lo cuestionaron sobre la corrupción del director de Tránsito estatal, JOSE GUZMÁN SANTOS.

EL deshonesto funcionario se achicaba en su asiento ante la andanada de señalamientos de impudicia de este funcionario conocido como “El Pan Bimba” que, según comentaron los mismos diputados, ha de tener un padrino muy poderoso con el que, seguramente, comparte el botín de sus extorsiones. NO hay otra explicación de que ante tantas tropelías e ilegalidades en Tránsito, siga allí tan campante. Ni siquiera su jefe, el Secretario de Seguridad, lo puede llamar a cuentas.

La venta de delegaciones de Tránsito se puso en evidencia, cuando un diputado panista preguntó a JAVIER RUEDA porque sostenían al delegado en Salina Cruz a pesar de sus escándalos y corruptelas. Como para no cargar culpas ajenas, el titular de la SSP se concretó a responder: Pregúntele al director que allí está…”.

LA PREGUNTA no tuvo respuesta. El “Pan Bimba” solo se encogió en su asiento en el salón de sesiones.

AÚN LOS QUE bien conocen los negocios sucios entre el director de tránsito y el delegado Elpidio Bautista Morán, no alcanzan a calcular el grado de podredumbre. Precisamente por estos abusos llegó al grado de liarse a golpes con el coordinador de directores del Ayuntamiento de Salina Cruz, Rubén Rosette quien le reclamó su avidez por el dinero ilícito. El funcionario municipal es transportista y ha sido víctima de las extorsiones de Tránsito.

¿QUE HACEN LOS DIPUTADOS?
AUNQUE la nueva camada de diputados federales apenas empieza a dar color, nada bueno podemos esperar de ellos con todo y los inmensos compromisos que hicieron durante su campaña en pos del voto.
LOS RECELOS existen porque ya sabemos el papel tan convenenciero de los de la legislatura pasada. Los dos diputados del PRI renunciaron antes de concluir su periodo, pero el papel de los legisladores pejistas “de chiripa”, llamados “de oposición”, fue más patético. Solo llegaron al Congreso para resolver sus problemas económicos y alimentar sus vanidades. Hubo uno, HUMBERTO LÓPEZ LENA, que ni siquiera esperó que pasaran los tres años para demostrar su naturaleza. Abjuró del Peje, se fue con Convergencia y volvió al regazo del PRI. Ahora, en el más descomunal de los cinismos pretende zurrarse sobre la militancia priísta y ganarles la candidatura a la presidencia municipal capitalina. Qué tal.

AL MENOS
CON EL talante de estos flamantes diputados, resulta alentador conocer las propuestas de Reforma que ha enviado el Ejecutivo Federal, en el que sugiere reducir el número de diputados y senadores y que con la segunda vuelta en la elección presidencial se garantice que el ganador tenga más apoyo.
A PROPÓSITO de tanto inútil que legisla solo para los intereses del gran capital y para imponernos más impuestos, salvo honrosas excepciones, el siguiente correo resulta más que oportuno. Lo comparto con ustedes.
Está claro que cuando se habla de «los 500», la referencia es a los diputados federales, cuya popularidad en todas las encuestas está en los últimos lugares, junto con los policías judiciales.
En estos días ha arreciado el reproche social al despilfarro que representa el sostenimiento de los 500 diputados federales, cosa que hemos soportado estoicamente durante años. Una rápida revisión de sus prebendas explica por qué a los mexicanos el Poder Legislativo nos cuesta nueve mil millones de pesos al año y, con el Poder Judicial, en otro nivel de excesos, no da cuentas a nadie, haciendo de la transparencia un asunto sólo de los demás y del fuero, tapadera.
Los diputados tienen un sueldo mensual, dieta, le llaman, de 105 mil 370 pesos, que restados los impuestos, les dejan 77 mil 745. Hace poco hubo un escándalo al saberse que sus impuestos se los pagaba la Cámara, a cargo del mismo presupuesto legislativo. De su ingreso pueden ahorrar 12 por ciento para un fondo de retiro, aportándoles la misma Cámara otro 12 por ciento. A esto suman dos pagos mensuales más: 28 mil 772 pesos de ayuda ciudadana y otro que es de escándalo, 45 mil 786 pesos más por ¡asistencia legislativa! Estos si son más rapaces de los dirigentes de la 22.
Es decir, otro sueldo por asiduidad, lo que es su obligación y por lo que ya cobran la dieta.
Reciben gratis, claro, un seguro de gastos médicos mayores para ellos, sus padres, su cónyuge y sus hijos y el pago de gastos médicos que abarcan dentista, optometrista y lentes gratis. Además, gastos funerarios para la misma parentela, que representa un mes de dieta.
Cupones de avión con la tarifa más alta para cambiar por cuatro boletos mensuales, tres si están en receso. Ayuda terrestre de hasta diez mil pesos mensuales a los que viven en un radio menor a 300 kilómetros ¡los del Distrito Federal incluidos! y una tarjeta IAVE para cada uno de los 500 legisladores.
A esto hay que añadir aguinaldo, vacaciones, ayuda para gasolina, pago de celular y asistentes. En algunos casos coche y chofer. Y TODAVÍA FALTA EL BONO DE RETIRO POR $1.6 MILLONES QUE YA SE AUTORIZARON LOS SENADORES. TODOS SON UNA BOLA DE RATAS. DEL PARTIDO QUE SEAN.
Lo novedoso es el adjetivo de «parásitos», que muchos acreditan a diputados federales.
Fuerte, sobre todo si se recurre a la Real Academia : «Parásito. Que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo».
Sin duda enojará a muchos de los nuevos diputados federales a la 61 Legislatura -de todos los partidos-, pero lo cierto es que tienen bien ganado el adjetivo. Díganlo si no las siguientes perlas.
El semanario Emeequis documentó que la saliente 60 Legislatura gastó -de 2006 a 2009:
12.72 millones de pesos en galletitas, café y leche; 6.8 millones en botellas de agua; 126 millones en comidas en eventos y vales de alimentos; 613 millones en boletos de avión; 670 millones de seguros médicos; 190 millones en teléfonos fijos;32 millones en celulares.
No es todo. Excélsior documentó opacidad en 12% del presupuesto. Es decir, de los 5 mil millones que cuesta la Cámara de Diputados, los coordinadores apartan 600 millones, cuyo gasto no revelan a nadie, conocido como «asignación a grupos parlamentarios». Y como son ciudadanos «de otra especie», los diputados no sólo tienen fuero, sino que no pagan impuestos. Reciben ingresos limpios.
Pero existen más datos que ofenden a todos. ¿Sabe usted cuánto gana un diputado? Bien a bien, nadie lo sabe. ¿Por qué? Porque depauperan el dinero público hasta para pagar peluquero, dentista, y enfermedades de ex esposas. Por eso, Milenio calculó las horas trabajadas por sesión, de martes y jueves. Concluyó que ganan mil 869 pesos por hora laborada. Es decir, 160 veces el salario mínimo.
Los diputados de la 60 y ahora la 61 Legislatura son -igual que senadores, jueces, gobernadores, alcaldes y funcionarios federales-,la casta divina del Estado. Parásitos azules, amarillos y tricolores.
¡Basta!

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.

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