Por Cipriano Miraflores
El Presidente viendo la derrota de su pupila, ante su incapacidad para ganarse al electorado, ya cerca de la orilla del río, cambia de estrategia para salvar la elección que considera perdida.
Él se somete personalmente al electorado, hace a un lado a la inútil Claudia Sheinbaun, solicita que el electorado evalúe a su gobierno, mediante la figura del plebiscito.
Tramposamente, utilizando recursos públicos, en la Mañanera, solicita que las elecciones sean sobre la base de evaluación de su gobierno. En el territorio nacional ya van apareciendo carteles y lonas en este sentido.
El INE debe intervenir en lo inmediato. Pero sabemos de la parcialidad de esta institución, no lo hará.
Lo que ignora o quiere ignorar el Presidente es que en realidad, las elecciones de hoy, son un plebiscito sobre su administración.
La fuerza de Xóchitl Gálvez está, precisamente, en los errores de su gobierno.De su corrupción, de su alianza con los malos, de su ineptitud , de sus mentiras, de haber decidido la postulación de Claudia, pésima candidata, en lugar de Marcelo Ebrard.
Claro, está la simpatía y don de gente de la hermana otomí.
Así que por dónde se le mire este es un gobierno fracasado, un tiempo perdido, un accidente histórico, como lo llamó la tlaxcalteca Beatriz Paredes.
Así las cosas, que sean rabiosamente felices este dominguito.
Tendarii Nashinandaa








