ALTO GRADO DE IDIOTEZ

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El saqueo de recursos en los municipios gobernados en su mayoría por el partido Morena, no es lo más execrable de las debilidades corruptas que hayamos conocido en los políticos. Hay algo peor. El deplorable manejo de la vacunación contra la Pandemia que parece seguir en la misma ruta del abuso y la sospecha. No hay la menor intención de corregir.

Si en la primera etapa las deficiencias apagaron toda buena intención, la vacunación de ayer fue patética, una inocentada para nuestros hombres y mujeres de la tercera edad.

Este programa de vida o muerte no fue puesto en Oaxaca en manos de expertos en vacunación que los hay en la SSA y muy reconocidos. El presidente AMLO, para sus fines político-electorales lo dejó manos de una funcionaria inepta y arrogante como es la autollamada “superdelegada” del Bienestar Nancy Ortiz Benítez. La coordinación absoluta, dicen que está en sus manos y por eso terminó en un verdadero desmadre (entendido como lo que sale de su cauce, el río que sale de madre). La logística no la conoce.

Los ancianos deseosos de la inmunización, desde una noche anterior durmieron a la intemperie. No obstante la nube de “servidores de la nación” y otros activistas del Morena en los centros de vacunación, nadie los orientaba para organizar la fluidez. Con gorra y chaleco morado deambulaban por montones casi atropellándose uno al otro. A cada momento pedían la credencial del INE como si eso fuera lo prioritario.

Después de la velada con la idea de que así lograrían un buen lugar, al día siguiente los viejitos siguieron esperando bajo el sol quemante. Los altos funcionarios del Bienestar parecían disfrutar del gozo insano al hacer padecer a los hombres y mujeres de la tercera edad como si estuvieran mendingando una vacuna.

Anunciaron que la aplicación empezaría a las ocho de la mañana, pero las vacunas con un gran aparato de seguridad, soldados y policías, llegaron hasta las 11.30 horas. Y otra vez a organizar la cola, otra vez a mostrar su credencial del INE, era lo más importante.

Manera tan grosera e improvisada de aplicar una vacunación muestra que este programa es manejado con alto grado de idiotez.

NO VAYA A SER…

Ignoro si los Servicios de Salud del gobierno estatal solo sirven de “florero” en esta campaña, pero no está por demás alertarlos sobre lo que sucede en otros estados donde si se inmiscuyen en un programa tan vital.

Dicen reportes del Diario La Razón que la Secretaría de Salud de Nuevo León denunció que el gobierno federal está enviando vacunas anti-covitt en mal estado y esta situación se ha presentado también en otras entidades como Tamaulipas, Jalisco y Michoacán. Manuel de la O Cavazos, el funcionario estatal indicó que recibió el domingo un lote de 4 mil 680 dosis que no cumplían con las especificaciones de conservación. Informó del arribó de un cargamento de 33 mil 480 vacunas Sinovac y entre esas venía un lote en hieleras que no tenía la temperatura adecuada de refrigeración”.

“Otras vacunas venían en hieleras y no tenían la temperatura adecuada” señaló. Agregó que las casi 5 mil vacunas en mal estado se devolvieron a la Federación.

¿Y qué hace la Federación para solventar los problemas? Sólo levantar la voz y sacudirse la responsabilidad.

¿QUE HACEN LOS SSO?

Aquí cabe preguntar ¿Los altos funcionarios de los Servicios de Salud de Oaxaca supervisan la calidad de las vacunas? Es de dudarse, Si no se inmiscuyen en la vacunación, menos van a comprobar la calidad de la inoculación.

Ante el manejo político que las Secretarías del Bienestar y la de Salud federal están dando al programa de vacunación y el monopolio evidente que tienen en toda la operación, Oaxaca puede estar en el riesgo de que ocurra algo similar a lo que han denunciado aquellos estados.

No advertir este tipo de anomalías significaría una peligrosísima evasión y un atentado a las normas más elementales de la salud pública.

Pero no son las únicas advertencias. Además de los gritos e inconformidades de los ancianos hartos de los abusos y la negligencia de que son objeto en su afán de vacunarse, los expertos detectaron zonas de riesgo.

Anotan, por ejemplo, la torpeza de instalar en la Plaza de la Danza un centro de vacunación. Otra vez, lo hacen solo para sus fines políticos y descuidan las normas de seguridad y eficiencia sanitaria. Descubren que en caso de que un vacunado tenga reacciones graves o que un grupo de ancianos tuvieran que ser evacuados por alguna emergencia, ese “hoyo” que es la Plaza de la Danza, se convertiría en un obstáculo para un desalojo rápido.