CANDIDATURAS

0
367

La pendencia entre los morenistas Salomón Jara y Oswaldo García Jarquín alcanza tal virulencia que puede arrollar el futuro político de ambos.

Está claro que el porvenir del segundo es el de un político mediocre. Su futuro no puede ser diferente al desempeño tan anodino como presidente municipal.

Su procacidad exacerbada lo llevó la semana pasada a decir que buscaría la reelección. Con todo y que presume que el dirigente nacional del Morena, Mario Delgado “es mi amigo”, me dicen que su partido ha descartado la posibilidad de postularlo como candidato ante sus bajísimos índices de aceptación. Las encuestas que ordena el Morena para su consumo interno, definitivamente no lo consideran viable, revelan mis fuentes.

Si a eso agregamos la manera tan decidida en que Salomón Jara y su clan le han declarado la guerra, podemos decir que la carrera política de Oswaldo en Morena feneció. Y todo por no cumplir con las aportaciones económicas para el proyecto “Salomón-gobernador”. Claro, también mucho ayudaron la frivolidad y abusos del edil en la presidencia municipal. Colaboradores cercanos al edil me dicen que su futuro político es incierto no así su nueva realidad económica que está boyante.

Tal seguridad tiene el senador Jara en el descarrilamiento de la carrera de Oswaldo que dio luz verde para el lanzamiento de la campaña del mero mero Jesús Romero.

NO CANTES VICTORIA

Pero no alcen la mano al aún citado senador. Si la candidatura de Jesús Romero no la aprueba Mario Delgado el mensaje sería muy ominoso para quien, desde hace un año, anda en franca campaña para gobernador,

Jara está en el grupo de los Morenistas “puros” y, a decir de los bien informados, el ambiente que los rodea es muy lúgubre.

No hay que olvidar que Salomón Jara jugo siempre contra Mario Delgado en la elección por la dirigencia nacional de su partido. Incluso, propuso a su achichincle Flavio Sosa como suplente de Porfirio Muñoz Ledo que anhelaba la presidencia. Cuando este último estuvo en campaña en Oaxaca, Salomón y su testaferro el demonio de Tasmania, armaron toda la logística.

Por aquellos rescoldos ahora dicen al interior del Morena que los “puros”, aquellos que se dicen tener “lealtad a ciegas” para AMLO y son fieles a las bases del partido, temen quedarse fuera de la jugada este 2021. De Bertha Luján quien fungió como presidenta del Consejo Nacional de Morena, poco se sabe. ¿Por qué? Pese a haber llamado a la resistencia tras la llegada de Mario Delgado, sus acciones han pasado inadvertidas. Y Porfirio Muñoz Ledo, a quien le habían prometido voz y voto sobre los candidatos de 2021, luego de la derrota por la presidencia del partido, también se ha quedado de lado. Los abanderados que han sido respaldados para las 15 gubernaturas por Morena son gente cercana a Mario Delgado. Así que entre los “puros” y los del actual dirigente nacional del Morena, simplemente no se ve la unidad.

LO ADVERTÍ

En mi entrega del 14 de enero del año pasado dije que, sentados en una auténtica cena de negros, los más influyentes

políticos del Morena en Oaxaca, han contribuido bastante al deterioro de su partido.

Fragmentados en, cuando menos, cuatro grupos irreconciliables, forman parte de dos corrientes a nivel nacional: los que siguen a la actual dirigente nacional Yeidckol Polevnsky (antes Citlali Ibañez), y los que atienden las consignas de Bertha Luján que preside el Consejo Nacional.

Entre los adeptos a esta última está el senador Salomón Jara. Junto con la señora Luján están trenzados en este momento contra Yeidckol. Están decididos a atajar la convocatoria para llamar a un Congreso Nacional Extraordinario en el que buscarían debatir, entre otros temas, la continuidad de la directiva nacional que preside Yeidckol.

Salomón Jara, como cabeza de la corriente morenista que en Oaxaca se resiste a dejar prácticas corruptas en la política, se ha declarado enemigo acérrimo de Yeidckol por haberse atrevido a descubrir públicamente el manejo desaseado del presupuesto del Congreso de Oaxaca. Tampoco ve bien sus ansias de ser candidato a gobernador.

Estas pugnas y sus consecuencias al interior del Morena son acontecimientos que mantienen en ascuas a Salomón Jara cuya suerte está echada: Si su “delfín” el mero mero es el candidato a la presidencia municipal podemos decir que va en caballo de hacienda. De lo contrario, Mario Delgado y AMLO decidirán por un hombre o una mujer de acciones políticas menos rústicas.

Compartir
Artículo anterior¡Hasta pronto, Jefe Abundio!
Artículo siguienteVISION POLITICA. *.- Se juegan la gubernatura
Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.