EL SALTO DEL CHAPULÍN  

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Estos descuentos en la 64 legislatura no eran los únicos negocios, “aportaciones” les llamaban. Al llegar Horacio Sosa, hermano del “Demonio de Tasmania”, a la presidencia de la Jucopo, siguieron las mismas prácticas. Ni siquiera disminuyeron, por el contrario, se incrementaron con otra transacción. Negociaron que el Poder Ejecutivo les delegara la facultad de designar a los administradores y consejos municipales. Fue una transacción exclusiva para los hermanos cabecillas de la “Sosa Nostra”. Quitan y ponen a 6 comisionados y dos administradores, entre ellos el de San Antonio de la Cal donde nadie sabe quien maneja el presupuesto de cerca de cien millones de pesos ni a la bolsa de quien van a parar. El caso es que, en este municipio, igual que en Yucuita, Sola de Vega, Xiacuí, Tepletapa, Atitlán, entre otros, los presupuesto fluyen, pero no hay servicios municipales y el dinero lo maneja la “Sosa Nostra”.

El botín terminó por fraccionar a los diputados del Morena. Un grupo lo maneja Ericel Gómez, otro los Sosa y una más sigue en manos de Salomón.

Actualmente preside la Jucopo Fredy Delfín, pero no da pie con bola. Dicen que es “buena gente” pero neófito en política.