EL SALTO DEL CHAPULÍN

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Todos los diputados y funcionarios del Congreso con que hablé coincidieron en la gran corrupción que marca la 64 legislatura.

Otro de mis entrevistados no dudó en dar nombres. En su mente brotaron los excesos corruptos de los sucesivos presidentes de la JUCOPO: Laura Estrada Mauro, Horacio Sosa Villavicencio y Defina Elizabeth Guzmán Díaz. Como resultado de tales arrebatos esta última fue reemplazada por Fredy Delfín Avendaño . Los tres primeros llegaron a la máxima representación del poder legislativo de Oaxaca, gracias a la “lealtad a ciegas” para Salomón Jara Cruz. Con tal sumisión y por la manera tan grotesca en que se dejaban manipular, sobre todo para ejecutar el desvío de recursos para la adelantadísima campaña de este senador, manejaron el presupuesto cameral a su libre albedrío.

Mis interlocutores para documentar este ESCAPARATE coinciden en decir que “es tal la voracidad que el presupuesto del Congreso rebasó desde el año pasado los mil millones de pesos.

Como prueba de tantos desvíos me comentan que tan solo de la administración de Laura Estrada todos los diputados hablan de la opacidad con que desvió 585 millones de pesos, pero nadie la llama a cuentas. En la página de internet del Congreso no rinden cuentas ni siquiera de los gastos mínimos. Su poder y sus abusos fueron inconmensurables, me dicen.

Se mantuvieron en ese puesto hasta que las intrigas de otros diputados se impusieron y tumbaron a la Delfina de Jara, pero de eso les platico mañana.