FRATRICIDIO

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-Escaparate Político

Por Felipe Sánchez

Con la misma facilidad con que practican el fratricidio, de la misma manera los Triquis, de todos los pueblos y todos los grupos, desde las benditas Redes sociales se descubren reputaciones y antecedentes entre sí.

Gracias a ello, encuentro en un sitio Web con el nombre  San Juan Copala, referencias sobre la azarosa vida del profesor Rogelio Pensamiento Mesinas. Su capacidad transgresora le ha dado poder económico y político que ya quisiera un verdadero maestro entregado a los principios de la docencia. Su trayectoria también lo ha nutrido de mañas que hoy le permiten, como dice el populacho, sobar y luego golpear.

Se luce con sus adulaciones al presidente López Obrador hasta llegar al empalago. Por ejemplo, neciamente se opone a la firma de paz en la nación Triqui, pero pide al presidente AMLO “obras para todos los nativos no solo para los del Mult. Eso le pido a mi señor presidente con quien coincidimos en sus principios”.

FALSO REDENTOR

Esas argucias del profe Pensamiento no valen en muchas comunidades triquis. Al contrario, lo señalan como “vividor, criminal y asesino”. Así se lee en esa página del 22 de agosto del 2010. Señalan que se inicia como maestro de enseñanza primaria en la región de la Costa, pero -dicen- no le interesó la educación de los niños indígenas, aunque el gobierno le paga puntualmente. Tomó otro rumbo. Se afilió a la brigada de ajusticiamiento Lucio Cabañas Barrientos, en la célula de “movimiento de masas” para azuzar a los indígenas contra los ricos que detentan el poder político. Se cambió a Río Grande donde continúa con su labor contra latifundistas y gobernantes. Allí lo culparon del “ajusticiamiento” del profesor Modesto Patolzin Moisén. Por este suceso fue reubicado en la secundaria de Santiago Amoltepec. Desde allí hizo ligas con otros grupos radicales. Por esta actitud el pueblo decidió en asamblea echarlo porque no querían que inculcara la subversión en su comunidad.

El mismo documento cuenta que Rogelio alias Ricardo Rojo, como secretario de pensiones y jubilaciones de la Sección 22 del SNTE jugó papel preponderante con Erangelio Mendoza y sus acciones radicales para presionar al gobierno y luego negociar prebendas personales. Estratégico para dividir asambleas finalmente descubrieron sus jugarretas, lo tacharon de “charro” y su izquierdismo simulado le hizo perder confianza al interior del Magisterio. Lo acusaron hasta de venderse con el gobierno.

Al concluir su comisión lo envían a la región Mixteca donde se une al EZLN. Presto, solicita permiso con goce de sueldo para integrarse de tiempo completo a las funciones de gestión y asesoramiento de comunidades para los zapatistas. De allí se relaciona con el extinto creador y dirigente del MULT Heriberto Pazos a quien asesora en algunas negociaciones de carácter educativo. Al nacer el Partido Unidad Popular (PUP) es candidato a diputado local y se integra a la mesa directiva con salario del IEEPO como maestro de 36 horas en una secundaria, sin trabajar.

Al estallar el conflicto político del 2006 contra el gobernador Ulises Ruiz, participa en la APPO como uno de los dirigentes más belicosos. Aquí dio rienda suelta a sus acciones incendiarias.

 ARROJADO

Esta síntesis apretada de “Ricardo Rojo” que revelan algunos grupos de esa etnia, permite conocer su  experiencia en la política intransigente de la que hoy echa mano con la intención de reventar una de las acciones políticas más inteligentes del gobierno: la pacificación de la nación Triqui.

Digo inteligente porque desde el siglo pasado la autoridad ha intentado pacificar la zona sin éxito. Es lamentable porque hoy que existe la voluntad política desde la presidencia de la República, se atraviesa un “izquierdista” radical que quiere abortar la buena idea.

Han invertido multimillonarias cantidades de dinero en obras y apoyos, pero no se ve el desarrollo. Fracasó el gobierno hasta en la metralla que ordenó desde aviones contra los pueblos Triquis luego que estos mataron a un teniente del Ejército Mexicano que, supuestamente, los extorsionaba.

El escritor Gutierre Tibón relata: “el teniente Palos, jefe del destacamento de Putla, intentó (1957) recogerles las armas…en una emboscada lo acribillaron a tiros, y perecieron él y dos soldados, así como el Triqui que le sirvió de guía…”.

De este tamaño es la belicosidad y lucha fratricida que Rogelio Pensamiento Mesinas no quiere que se detenga. Alega que otros son los responsables de tantos crímenes y hasta fantasea:

“Voy a pedir a nuestro señor presidente investiguen a dos políticos del gobierno del estado porque fomentan aquí tráfico de armas y enervantes”.

Aunque no es Triqui dice: No tenemos armas, “nosotros para defendernos solo sacamos la resortera y las canicas”. De risa respuesta tan sardónica.

La intención es que las fuerzas de seguridad no intenten acciones de vigilancia y menos de desarme en la zona.