EL SALTO DEL CHAPULÍN
SORPRENDEN los neoleonenses tan delicaditos. Bastaron sólo unas horas de bloqueos, pero allí a manos del narco, para que el pasado jueves alzaran la voz e hicieran un colosal escándalo mediático.
TODOS reclamaban una explicación a la violación de su derecho al libre tránsito. Inmediatamente, el Secretario de Seguridad Pública de Nuevo León y las autoridades de todos los niveles informaban que los bloqueos eran respuestas al combate contra el crimen organizado por parte de las autoridades.
Tal escándalo fue porque la policía tardó hasta dos horas en despejar las barricadas.
ADMIRABLE la capacidad de asombro de los regiomontanos. El gran escándalo que armaron por dos horas de barricadas movió la conciencia no solo del gobierno estatal y federal. De todo el mundo. En cambio aquí parece que los oaxaqueños hemos sido contagiados por el cinismo y hemos perdido la capacidad de reacción.
AQUÍ basta un grupo de diez vándalos azuzados por un encapuchado de la sección 22 para secuestrarnos y NO PASA NADA. El gobierno practica la política del avestruz. La ciudadanía se encoge de hombros y soporta sumisamente todos los abusos. Nos bloquean TODA la ciudad, por horas, días y hasta meses como en el 2006 y nadie hace nada, hasta los agentes de tránsito les sirven a los mentores para ir abriendo paso a sus marchas.
Bien por ULISES el gobernador de las cero marchas, bien por FELIPE CALDERÓN que no ve ni oye a los oaxaqueños y su eterno martirio de ver violado su derecho al libre tránsito; bien por el IEEPO que paga puntualmente a los maestros aunque no trabajen en las aulas y se dediquen a destrozar la economía local. Total, los oaxaqueños ya nos hicimos resistentes a esta peste. Somos un pueblo descastado.







