COMENTARIO A TIEMPO: “LLAMADOS A LA PAZ Y FRATERNIDAD UNIVERSAL (1)”

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Por Teodoro Rentería Arróyave

A todos los galardonados por la Asociación Nacional de Locutores de México, ANLM, que preside la querida amiga y colega, Rosalía Buaún Sánchez; a los que recibieron sus medallas por 25 y 50 años en el ejercicio de la locución y a los tres profesionales que fueron distinguidos con el máximo premio de la organización, “El Micrófono de Oro”: mi hijo-colega, maestro Teodoro Raúl Rentería Villa; la amiga, Araceli Rojas Tenorio y el amigo, Alberto Mojica Nava, quien por cierto en esa misma ceremonia cebrada en la ciudad capital, Cuernavaca, asumió la Presidencia de la Delegación Morelos. Muy bien por su entrega gremial al distinguido camarada, profesor y licenciado, Pablo Rubén Villalobos Hernández.

PRIMERA PARTE

En una ceremonia previa al Desfile cívico-militar, llevada a cabo en el Zócalo capitalino, que innovó el protocolo de la misma, escuchamos dos estupendos discursos pronunciados por los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador y de cuba, Miguel Diaz-Canel, que no tienen desperdicio y se significaron por el posicionamiento de ambos en sus  llamados a la paz, la libertad y la concordia internacionales.

El presidente López Obrador, desde la noche anterior, al conmemorar los 211 años del Grito de Independencia, en su arenga, la más larga que se recuerda, había incluidos en sus “vivas”  a la libertad, la justicia, la igualdad, la democracia, la honestidad, la soberanía y la fraternidad universal.

Es de resaltarse, que la pieza oratoria del mandatario, además de esos conceptos, fue la mejor apología al Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla que hemos escuchado, “El pensamiento de Hidalgo era subversivo”, afirmó. “Nada en su personalidad lo distanciaba de ser un revolucionario y no se andaba por las ramas”.

Por ello recordó la carta del patricio enviada al intendente Juan Antonio Riaño: ‘No hay remedio, señor intendente. El movimiento actual es grande y mucho más cuando se trata de recobrar derechos santos concedidos por Dios a los mexicanos, usurpados por unos conquistadores crueles, bastardos e injustos que, auxiliados de la ignorancia de los naturales y acumulando pretextos santos y venerables, pasaron a usurparles sus costumbres y propiedad, y vilmente de hombres libres convertirlos a la degradante condición de esclavos”

Por su parte el presidente Cubano, Miguel Díaz-Canel, en su oportunidad, después de reconocer el apoyó de México a su país desde siempre; desde su guerra de Independencia; a su Revolución reivindicadora; cuando la Organización de Estados Americanos, la nefasta OEA, lo expulsó y el único voto a favor de la Isla fue el de México; ante el criminal embargo económico decretado unilateralmente por la gran potencia del norte y ahora con la ayuda para enfrentar las pandemia que nos agobia.

En otra parte de su alocución, afirmó: “Por sus características, el proceso independentista mexicano, que iniciara con el Grito de Dolores, protagonizado por el Padre Miguel Hidalgo un día como hoy de 1810, y se consumara 11 años después con la entrada del Ejército Trigarante en la Ciudad de México, tuvo un notorio componente de reivindicaciones sociales e indigenistas que lo diferenció de otros procesos que tipificaron a la época de las independencias. Su impacto fue, sin dudas, extraordinario en la lucha libertaria y anticolonialista de nuestra región y particularmente en Cuba.

Recogía aspiraciones ancestrales de pueblos enteros que habitaban el territorio, no sólo mexicano, sino también de centro y sur de América y de las Antillas; reivindicaba a todos los sectores criollos pobres -blancos, negros y mestizos-, sumidos en la miseria, el hambre y la explotación y se oponía a la esclavitud del negro”.

Por ese sendero fueron la intervenciones presidenciales, que continuaremos analizando, sobre todo por su cometido fundamental de pugnar por la paz y la fraternidad universal. CONTINUARÁ.