EL SALTO DEL CHAPULÍN  

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El diputado Cesar Morales Niño, hijo putativo del Carasucia Benjamín Robles Montoya, en un intento por lavarse la cara denunció desde la tribuna la gran corrupción del líder sindical de los SSO, Mario Félix Pacheco. Quiere lavar su honra porque su trayectoria como legislador transcurrió entre señalamientos de tráfico de poder y exigencia de “moches”. Tal vez lo hizo con la intención de marcar distancia ante su mecenas Robles que con Gabino operaba como vicegobernador de facto. Como tanto poder pervertía junto con el temible Coco Castillo a los líderes del sindicato de salud y a otros para controlarlos. La confabulación en la compraventa de plazas sin autorización del gobierno federal y otros negocios como lo uniformes para los sindicalizados, se hizo común. Un ejemplo.

Mario Félix y  Jenoé Ruiz, caciques sempiternos de la sección 35, en el año 2008 aceptaron el pago de 7 mil pesos en lugar de uniformes para cada uno de los más de 15 mil agremiados. Un fabuloso negocio de más de 10.5 millones de pesos. Recibieron el dinero y los uniformes nunca se entregaron. Para apagar la inconformidad de los trabajadores les dieron vales de despensa. La transa la operaban con el Coco Castillo. Mañana continuamos.