EL SALTO DEL CHAPULÍN

0
134

Así arrancó la guerra sucia. La senadora Harp también se dio por aludida con la mención de que es “una práctica habitual de las élites oaxaqueñas” e iniciaron el alud de señalamientos desde una y otra trinchera. Con tal actitud enterraron los exhortos a la cordura del delegado nacional del Morena.

Al lanzamiento de proyectiles políticos se sumó la diputada istmeña Yesenia Nolasco Ramírez. Esta dama entró a la trifulca con la idea de apaciguar la disputa, pero embrolló más el asunto.

Dijo que la violencia política de género de que se queja Susana Harp no viene de las filas del Morena. “Son los del PRI y otros partidos los que la descalifican para dividir al Morena. Esa guerra sucia proviene de otros adversarios políticos”.

En entrevista radiofónica remachó que “no nada más la senadora Susana Harp ha sido víctima de violencia política, también la compañera Irma Juan Carlos está sufriendo lo mismo por su condición de indígena y por participar en este proceso interno por la candidatura al gobierno. En un mismo evento de mujeres supuestamente del Morena, ni siquiera la mencionaron. Fue expresamente discriminada en un evento donde, supuestamente, condenaban la violencia política. Bastante raro ¿no?”.

Compartir
Artículo anteriorGUERRA SUCIA
Artículo siguienteCOMENTARIO A TIEMPO :»“Daño moral” y persecución fiscal, elementos de censura en Puebla»
Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.