GUERRA SUCIA

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Por Felipe Sánchez

-Escaparate Político

De nada sirvió el tono vehemente con que habló el prejuicioso (“no me toques, no somos iguales”) delegado nacional del partido Morena, Oscar Cantón Zetina a sus correligionarios. Le respondieron al contrario con la actitud grosera que estamos presenciado entre mujeres de uno y otro grupo. Fifís contra chairas, parece ser la discusión.

Aunque Cantón Zetina remarcó que su partido aún no tiene candidato definido, los grupos al interior del Morena se han atrincherado en una evidente guerra sucia lanzándose detritus.

Más que puntual han sido las respuestas de los grupos femeniles del Morena. Susana Harp y sus seguidoras, por ejemplo, tan luego escucharon al delegado decir que “en Oaxaca no está determinada la candidatura por paridad de género porque la misma probabilidad tiene el hombre o la mujer y eso se definirá en la encuesta oficial”, la respuesta no se hizo esperar.

Se sintió aludida Susana Harp porque creía tener la candidatura en la bolsa con el supuesto acuerdo de que, en Oaxaca por la paridad de género, la candidatura le correspondía a una mujer. Pero no es así. Su contestación evidente fue organizar a un colectivo feminista de defensoras de los derechos humanos y precursoras de una vida libre de violencia contra las mujeres. Protestaron por lo que llaman “campaña hostil contra Susana Harp”.

No tuvo eco la invitación del delegado del Morena que unas horas antes había pedido: “hago un llamado a la unidad, al respeto y la tolerancia para que Oaxaca tenga el Gobierno que merece. Lo peor para un partido político es la indisciplina y la guerra sucia. Estoy seguro que vamos a dar un ejemplo de democracia. Pido a mis compañeras y compañeros que tienen algún cargo al interior del partido para que su comportamiento sea verdaderamente imparcial, objetivo y que no se inclinen por ningún aspirante, en caso de que quieran hacerlo pueden solicitar licencia”.

ABREN FUEGO

Aún resonaba el llamado para que los Morenistas disidentes se conduzcan con civilidad política, cuando, al llamado de Susana Harp, sus seguidoras abrieron fuego, pero no contaron con la astucia de Irma Juan Carlos que se les infiltró y logró su cometido: Consiguió el pretexto para poder acusar a la señora Harp y a su grupo de fifís, de racistas, pues.

Todo inició con la protesta que organizó el colectivo de mujeres seguidoras de Susana. Se movilizaron por la violencia política contra las mujeres en Oaxaca, específicamente contra la senadora Susana Harp por su intención de ser candidata a gobernadora. Allí estaba la diputada Irma Juan Carlos observando, no habló, pero no perdía detalle porque, en realidad, pertenece a otra corriente de mujeres morenistas que no son afines a la señora Harp dado que la misma Irma Juan busca la candidatura.

Sobre el mitin de las feministas, la senadora Susana dijo en sus redes:

“Esta mañana, mujeres feministas defensoras de los derechos humanos y precursoras de una vida libre de violencia de género se pronunciaron en contra de la violencia sistemática contra las mujeres, en este proceso interno de morena”.

Eso fue suficiente para que Irma Juan se sintiera aludida y, en las mismas redes, respondió a Susana: “Lamento que no me haya mencionado como una de las mujeres que asistió al evento de hoy en la mañana. Invisibilizar a una mujer indígena es una práctica habitual de las élites oaxaqueñas, pero no es el mejor camino para construir sororidad entre compañeras”.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

Así arrancó la guerra sucia. La senadora Harp también se dio por aludida con la mención de que es “una práctica habitual de las élites oaxaqueñas” e iniciaron el alud de señalamientos desde una y otra trinchera. Con tal actitud enterraron los exhortos a la cordura del delegado nacional del Morena.

Al lanzamiento de proyectiles políticos se sumó la diputada istmeña Yesenia Nolasco Ramírez. Esta dama entró a la trifulca con la idea de apaciguar la disputa, pero embrolló más el asunto.

Dijo que la violencia política de género de que se queja Susana Harp no viene de las filas del Morena. “Son los del PRI y otros partidos los que la descalifican para dividir al Morena. Esa guerra sucia proviene de otros adversarios políticos”.

En entrevista radiofónica remachó que “no nada más la senadora Susana Harp ha sido víctima de violencia política, también la compañera Irma Juan Carlos está sufriendo lo mismo por su condición de indígena y por participar en este proceso interno por la candidatura al gobierno. En un mismo evento de mujeres supuestamente del Morena, ni siquiera la mencionaron. Fue expresamente discriminada en un evento donde, supuestamente, condenaban la violencia política. Bastante raro ¿no?”.

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.