ADIOS AL INAI

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Como lo cangrejos, con este gobierno vamos hacia atrás en materia de transparencia y rendición de cuentas. Aquellas luchas que en el 2003 encabezaron los directivos de la Asociación Mexicana de Editores (AME) que presidía Benjamín Fernández Pichardo para que en nuestro país se legislara sobre la obligación de transparentar la información gubernamental, están a punto de lanzarse por la borda.

El esfuerzo que entonces encabezó el director de El Mejor Diario de Oaxaca EL IMPARCIAL, culminó exitosamente con la creación del Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública. Qué paradoja, hoy quieren desaparecerlo. Resulta extravagante que en el gobierno del presidente López Obrador que dice combatir la corrupción, estén decididos a destruir este instrumento fundamental para combatir este mal endémico.

Diversos analistas alertan sobre la enorme contradicción de AMLO que, por su fobia a las instituciones autónomas creadas por anteriores gobiernos, haya decidido desaparecer un instituto creado gracias a la iniciativa de los periodistas de la AME durante el gobierno de Vicente Fox. AMLO alega que “solo sirven para fomentar la corrupción y plazas para los amigos”. Así empieza a morir. 

Como comunicador estoy convencido de que el INAI es el único medio legal de que disponemos los periodistas para arrancarle al gobierno información oculta. Resulta contradictorio, entonces, que un gobierno que anuncia como tarea prioritaria el combate a la corrupción tire un instrumento autónomo que ha mostrado eficacia para enfrentar la opacidad en el gobierno. El presidente justifica la desaparición del INAI diciendo que “para eso están la Cámara de diputados y la Auditoría Superior de la Federación”.

En aquellos años en que idealizaron el INAI, Benjamín Fernández de la mano con el senador oaxaqueño Sadot Sánchez Carreño desde la plataforma de la AME concretaron otro anhelo: hacer realidad la libertad de expresión.
Los periodistas de la AME y el político llevaron al Congreso de la Unión el proyecto de ley para hacer realidad el Secreto Profesional del Periodista.

Como presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado en aquellos años, el paisano Sánchez Carreño pidió desde la llamada más alta Tribuna del país, “clausurar cualquier tentación del poder público para amordazar las voces de aquellos (los periodistas) que se constituyen precisamente en los intérpretes de los reclamos sociales”. Los dos ideales se hicieron realidad.

Quienes ejercemos el periodismo crítico cotidianamente desde el ESCAPARATE POLÍTICO en “El Mejor Diario de Oaxaca”, tenemos que reconocer a los que, con sus actitudes, velan realmente por estas libertades y derechos. Quedan para la historia acciones tan trascendentes que nos legaron estos dos oaxaqueños salvaguardas del quehacer periodístico considerado el trabajo más riesgoso.

EL SALTO DEL CHAPULIN

El presidente municipal Morenista Oswaldo García Jarquín embebido en sus aficiones etílicas ha reducido su responsabilidad política en un tiradero donde resbala cada momento. Lo raro es que nada hace por enmendarse pese a las duras críticas de sus propios compañeros de partido. Ha preferido la política del avestruz cuando el Ayuntamiento que preside va a la deriva. Su cinismo exacerbado terminará por despeñarlo. 

Cuanta inquina deben tener contra Oaxaca sus padrinos políticos Gabino Cue Monteagudo y Diódoro Carrasco al haber utilizado sus influencias con el presidente AMLO para pedirle que allanara el camino para que Oswaldo alcanzara la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez. Conociendo las debilidades de su amigo Oswaldo algo insano los movió para catapultarlo a una responsabilidad que -lo estamos viendo- no puede desempeñar. Estar al frente de un Ayuntamiento en quiebra financiera, tener las calles citadinas oscuras, llenas de basura e intransitables por tantos baches, han dado al traste con la imagen que tenía de Ciudad Patrimonio Cultural. Entre el gobierno municipal de Oswaldo y la Pandemia, no sabemos cuál es más catastrófico.

En la profunda resaca de ayer seguramente ni se enteró del alto riesgo que significa el otro frente que abrió en la Central de Abastos. Líderes de una decena de organizaciones de locatarios ocuparon el estacionamiento municipal de ese centro comercial. Dicen que desde que este edil tomó posesión no saben a dónde va el dinero, más de 30 mil pesos cada día ingresan a ese estacionamiento público.

Representantes de comerciantes ambulantes como Israel Ramírez Bracamontes y Hugo Jarquín tomaron ayer el estacionamiento cuyos ingresos deberían destinarse al DIF municipal y para mantenimiento de ese Mercado de Abastos. La sospecha es que ese dinero es utilizado como “caja chica” del edil para sus gastos personales pues a nadie rinde cuentas y tales ingresos no los registran en la contabilidad municipal. La respuesta de don Oswaldo fue aberrante. En lugar de dialogar con los locatarios, ordenó desplegar policías antimotines alrededor del estacionamiento ¿Hasta cuándo?

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.