INADMISIBLE

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ABSURDO resulta que en medio de una severa recesión que está poniendo en riesgo la estabilidad social al desplomarse la actividad económica con la consecuente pérdida de fuentes de empleo a escala mundial y más cuando los países ricos, como los EEUU, han decidido limitar los salarios de los altos directivos de empresas en crisis –sobre todo si reciben ayuda pública– los consejeros del IFE intenten hacer lo contrario.

Aunque los consejeros electorales tras las severas críticas recibidas por el país entero, finalmente no aceptaron el incremento salarial, su atrevimiento magnificó el terrible mal que padece nuestro país, ese en el que radican todos los males que nos agobian, los abusos del poder y la mala distribución de la riqueza.

LOS alcances de la delincuencia organizada se originan por la mala distribución de la riqueza. Enrolarse en los empleos criminales, es la única alternativa para que la gente obtengan un salario si no suficiente al menos no tan miserable como el que obtendrían por trabajar como empleados ya no digamos los campesinos.

Mala distribución porque si en el mejor de los casos (zona A) un salario mínimo es de $54.80 pesos jornada laboral, cómo es posible que por el otro lado la alta burocracia se adjudique salarios tan exorbitantes, como los consejeros del IFE que ganan 5,733 pesos diarios (172 mil pesos mensuales) ¡Y todavía querían duplicarse el sueldo!

INVOCARON el artículo 41 constitucional, en el que se señala que las retribuciones de los consejeros del IFE “será igual a la prevista por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”. Si tomamos en cuenta que un Ministro de la SCJN percibe 10,419 pesos DIARIOS, entre sueldo base, prestaciones y compensaciones de todo tipo, además de que la inmensa mayoría de sus gastos son con cargo al erario público, vemos que la inconformidad social en México no es gratuita. Disparidades de este tipo son caldo de cultivo para que el resentimiento social haga ebullición.

Lo más inaudito es que las políticas para hacer frente a los efectos de la recesión económica, aquí parecen ir al revés. Mientras los países ricos comienzan a implantar políticas de austeridad y aminoran la carga fiscal a los contribuyentes, aquí, el subdesarrollo dicta que el contribuyente debe ser quien debe recibir directamente los estragos de la crisis aumentando impuestos.

En los EEUU, su presidente, Barack Obama, ha dicho que en virtud de que “las familias se están apretando el cinturón, Washington haría lo mismo ordenando congelar los sueldos de los 100 funcionarios que cobran más de 100 mil dólares al año. Esta medida significa que para el mandatario estadunidense; en el país más poderoso del orbe, ganar esa cantidad equivalente a 1.5 millones de pesos anuales (y con nuestra moneda ya devaluada) ó dicho de otro modo, 120 mil pesos mensuales, es un lujo que los gringos no pueden darse.

VEAN aquí la vida dispendiosa que se dan los funcionarios de mediano y alto rango cuyo sueldo real nadie conoce gracias a la opacidad con que el veterano GENARO VÁZQUEZ maneja la política de transparencia gubernamental. Para eso le dieron la “chambita”.

CAUSA risa, entonces, que de nuestro lado, los consejeros del IFE piensen que aquí, si pueden ganar mucho más, total para eso es éste país pobre, dirán.

Si bien los consejeros del IFE renunciaron -por el momento- a tal incremento, dicen que “ese ajuste (salarial) no se ha cancelado, los contribuyentes no nos vamos a ahorrar ni un centavo por la decisión de los consejeros de no recibir el aumento. El dinero ya está presupuestado; y (…) el dinero presupuestado no se regresa (…) El dinero podría repartirse entre la burocracia del IFE» (Reforma 27 de febrero 2009).

DE vergüenza el papel de los consejeros del IFE que no bien terminan con el triste papel de sirvientes del duopolio televisivo con lo que dieron al traste la poca credibilidad que les quedaba, y ya querían -en plena crisis- duplicarse el sueldo.

LO MISMO

LOS CONSEJEROS locales del IFE, que encabeza el no menos cuestionado JORGE Carlos GARCÍA REVILLA, también se frotaban las manos porque también ellos reclamarían su tajada del pastel con todo y que este instituto en Oaxaca, ha dado evidentes muestras de su parcialidad.

Recuerden los severos cuestionamientos que recibió García Revilla por su vinculación y compromisos hacia La Pandilla de GABINO CUE. Exhibido hasta en detallitos como aquel desplegado contra el PRI y los listados de ubicación de casillas en las pasadas elecciones federales cuya impresión solo autorizó al periódico azul, listado que finalmente circuló después de medio día, con lo que mucha gente no votó porque no hubo un solo diario que de manera oportuna le informara sobre la ubicación de sus casillas y todo por beneficiar al editor de su cofradía.

Pero volviendo al tema, en la desproporcionalidad salarial radica una buena parte de la pobreza y los consecuentes problemas sociales que ésta origina al mismo tiempo que ha permitido un enriquecimiento insultante. No por casualidad Forbes, continuamente cita a los empresarios mexicanos entre los más acaudalados del mundo pero con empleados con salarios de hambre.

En los tiempos del presidente Fox, en noviembre de 2001, en su programa de radio, cuando escandalizaba el hecho de que fuera el mexicano, de los presidentes mejor pagados del mundo, con un sueldo tres veces superior al entonces presidente español José María Aznar y por encima de los ingresos de Tony Blair y Jean Chretièn, también primeros ministros en esos años. Fox dijo “Yo sé que a mucha gente (…) le parece que los salarios en el gobierno, los salarios de los diputados, los salarios de los senadores son muy elevados. Y ciertamente lo son si comparamos con un salario mínimo o con otros niveles de salarios, pero cuando hacemos una comparación con los niveles de preparación que requieren este tipo de puestos, este tipo de responsabilidades, realmente dentro del Gobierno se paga menos, bastante menos que lo que se cubre en posiciones equivalentes en otras instituciones o en la iniciativa privada”.

Con esas palabras solo reflejó la postura de la rica clase gobernante, lo que nos puede explicar el por qué miles de mexicanos toman otras vías, por violentas que sean, para ganar dinero que consideran mejor redituado y también explica por qué se sigue con tanta vehemencia a explosiones sociales coyunturales como la APPO , lo que nos demuestra qué tan fácil es prender la mecha en este polvorín que es México.

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Autor de Escaparate Político desde 1977 consolidada como una de las columnas de mayor permanencia. Dos veces Premio Estatal de Periodismo; Premio México de Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México. Socio fundador de la Asociación de Periodistas de Oaxaca. Corresponsal (Oaxaca) de la gran cooperativa de Excélsior hasta su privatización.

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